Sobre los bisontes de Valdeserrillas
Queridos amigos de «El Verdecillo»:
Como sabéis, entre otros proyectos, también me dedico a proyectos de reintroducción de especies extintas en la Península Ibérica desde hace siglos. Es la actividad llamada «resilvestramiento», o «rewilding», en inglés.
El resilvestramiento tiene efectos beneficiosos evidentes en la ecología, la economía y la sociedad rurales de extensísimas áreas de nuestra península, que han sufrido amargos procesos de abandono desde los años cincuenta.
Exactamente igual que enormes manadas de herbívoros existen en grandes zonas de África, también existían en Europa y América, pero fueron exterminados por nuestros antepasados. La vuelta de esos grandes herbívoros puede cumplir importantes funciones económicas y ecológicas, como atraer ecoturistas a zonas desfavorecidas o mantener a raya el matorral, que ahoga los pastos tradicionales y es una fuente constante de incendios forestales.
Tengo que aclarar aquí que no tengo nada en contra del matorral. Si leíste mi entrada sobre los procesos de formación del suelo, ya sabrás que las formaciones arbustivas son el paso previo a los bosques regios y frondosos que tanto parecen gustar a todo el mundo. Así que si queréis bosque, primero ha de haber matorral.
Sin embargo, lo que es evidente para cualquiera que tenga ojos en la cara, es que a los ecosistemas ibéricos (y europeos y americanos en general), les faltan piezas. Piezas como los grandes herbívoros, que nosotros hemos exterminado para evitar la competencia por los pastos con nuestro ganado doméstico, para evitar daños a la agricultura, y como fuente de carne, pieles, etc.
Y también faltan los grandes carnívoros, a quienes hemos fumigado a base de estricnina y plomo para evitar los ataques al ganado.
Además, esa labor de mantenedores de pastos, que antes realizaba el ganado doméstico, también ha desaparecido, debido al colapso de los sistemas campesinos tradicionales y la explosión de la ganadería industrial.
Así que de repente, nos encontramos con que gigantescas zonas abandonadas se cubren de matorrales, que pueden acabar creando incendios espantosos que provocan pérdidas ecosistémicas, económicas, e incluso de vidas animales y humanas.
Lo que proponemos es traer de vuelta todas esas especies que faltan en nuestros ecosistemas, para que vuelvan a cumplir sus funciones ecológicas que ahora son inexistentes, lo que provoca desequilibrios y tragedias medioambientales.
Y uno de esos proyectos que se están poniendo en marcha por toda Europa y EEUU, está en la reserva de Valdeserrillas, en Benajéber (Valencia), donde llevamos en abril un grupo de bisontes de Irlanda y Reino Unido.
Desgraciadamente, como ya muchos sabréis, dos de esos animales han aparecido muertos y mutilados por furtivos, y el resto de la manada se vio gravemente afectada (aún no se sabe si por veneno o por estrés).
Sauron, el día que llegó a la reserva
Puedo admitir cualquier argumento en contra del resilvestramiento, o en contra de la elección concreta de las especies en un proyecto u otro, que para eso tenemos libertad de opinión, pero lo que es inadmisible es que unos indeseables le quiten la vida a animales en peligro de extinción, acostumbrados al ser humano y dentro de una reserva.
Desconozco las razones que llevaron a esa gente a matar a aquellos bisontes, pero sinceramente, me dan igual. Es injustificable y punto.
Sólo espero que los pillen pronto y caiga sobre ellos una condena ejemplar.
De todos modos, sí que puedo decir que pretendo seguir adelante con este tipo de trabajos, porque insisto en que creo firmemente que pueden ser la solución para muchas zonas desfavorecidas de este país. Y al igual que yo, hay muchas personas, fundaciones, asociaciones y grupos civiles, tanto en Europa como en América, interesados en el resilvestramiento, su promoción y difusión, así que nadie piense que esto va a quedar aquí. Es una piedra en el camino, pero aún nos mantenemos en pie.
Y para terminar, me alegra deciros que el resto de bisontes de la reserva parece que se están recuperando y evolucionan positivamente. Espero que sigan así. Por muchos, muchos años.
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Hola Luis, siento lo que pasó con esos dos bisontes. A ver si se pilla a los culpables. Estoy de acuerdo contigo en reintroducir estas especies tan beneficiosas para el campo, previniendo incendios, abonando el campo…. No introduzcas animales cárnivoros salvajes eso me da miedo, que un día vas por ahí y te atacan…
Que se pongan bien los bisontes enfermos.
Saludos.
Hola Hilde, gracias por tu apoyo.
En cuanto al tema de los carnívoros, yo no voy a soltar nada porque me dé la gana. Tendrá que ser la sociedad en su conjunto la que decida si está dispuesta a aceptar el riesgo a cambio de los beneficios ambientales y sociales de los que hablaba antes.
Y claro que haré campaña a favor de eso, y llegado el momento, me encantaría trabajar en los proyectos de reintroducción.
Pero creo que para eso falta mucho todavía.
¿O no? Hace ya unos años que se están soltando linces por todo el sur de España y Portugal, y no parecen seres tan malvados, ¿a que no? (http://www.20minutos.es/noticia/2693483/0/extremadura-cuenta-ya-con-23-linces-ibericos-libertad-tras-suelta-este-miercoles-nuevos-ejemplares/) También se van a soltar linces boreales en el Pirineo, y cada vez habrá más conciencia sobre el tema, así que espero que la cosa vaya a más.
Y no te preocupes, que mucho más peligroso es el hombre que todos los carnívoros de España juntos 😉
Abrazos
Adelante Luis. Estamos en los comienzos respecto a la opinión pública, pero seguramente es ya muy tarde.
Gracias, Mavi.
Espero de verdad que no sea tarde y podamos seguir adelante con estos proyectos.
Abrazos