¿La Agricultura Ecológica es mejor? (II): Productividad
Como muchos de vosotros ya sabréis, la agricultura ecológica levanta pasiones en grandes grupos de población, debido sobre todo al multimillonario negocio que hay involucrado en la producción mundial de alimentos, la subsiguiente especulación sobre los mismos que ocurre en los mercados internacionales, y la posibilidad de control de masas y desestabilización social que otorga el control de dicho negocio.
De la agricultura ecológica se ha dicho de todo; desde que puede salvarnos del cambio climático, hasta que es una moda pasajera de pijos de ciudad que lo que hará será matar de hambre a millones de personas.
Para proporcionar un poco de serenidad en este asunto, quise escribir una serie de entradas, respaldadas por artículos científicos publicados en revistas internacionales con revisión por pares (o «peer review»), que mostraran los verdaderos beneficios (o no) de la Agricultura Ecológica.
Hace unos meses, escribí una entrada en la que mostraba porqué la agricultura ecológica, biológica u orgánica (las tres son lo mismo), es mejor que la convencional en cuanto a sus beneficios para la biodiversidad, los ecosistemas y los agrosistemas.
Esto está muy bien, pero podría contar con los dedos de una mano los agricultores que me han preguntado por los beneficios a la biodiversidad que tendría el pasarse a producir en ecológico.
Sin embargo, podría asegurar que prácticamente todos los agricultores con los que he hablado en charlas y cursos me han preguntado por dos cosas:
- Los rendimientos o la productividad
- El control de plagas
Y es que una de las principales razones por las que los agricultores y campesinos no se pasan a la agricultura ecológica, es precisamente el miedo, inyectado durante décadas en nuestro cerebro por la gran agroindustria, a que nuestra producción se derrumbe y acabemos arruinados por nuestra falta de fe en la maravilla tecnológica.
Los bajos rendimientos debido a la falta de abonos químicos, y el miedo a que incontables enjambres de malvados bichos se abatan sobre tus campos (no sobre todos los de tu comarca, sino sólo sobre los tuyos, por volverte un cabrón ecolojeta jipi y maleante) son los dos miedos más habituales entre los productores de cultivos convencionales.
Pero, ¿hasta qué punto es cierto que pasarte a ecológico te llevará a la ruina? Vamos a ver qué nos dice la investigación científica:
Dado que en este tipo de debates los ánimos suelen estar muy caldeados y no se permite ni tolera el más mínimo fallo, suelo evitar las experiencias personales (por válidas que sean) y los artículos aparecidos en revistas de menor nivel, para sacar directamente la artillería pesada.
Y uno de los primeros artículos de nivel que se tomaron en serio la producción de la agricultura ecológica fue el de Maeder et al. de 2002 («Soil fertility and biodiversity in organic farming«), publicado nada menos que en la revista Science.
En este artículo, el bueno de Maeder y sus colegas muestran el seguimiento de varios cultivos durante 21 años en los que, tal y como se esperaba, la productividad en los campos cultivados en ecológico, era un 20% menor que en los campos convencionales (o «químicos», vaya).
¿No debería esto zanjar de inmediato cualquier discusión sobre los beneficios económicos de la agricultura ecológica? Pues no, ya que en ese mismo artículo, también muestran que la agricultura ecológica requiere entre un 34% y un 53% menos de fertilizantes y energía, y tiene un consumo de pesticidas de un alucinante 97% menos que los cultivos convencionales (recordemos aquí que pesticidas y fertilizantes químicos requieren a su vez de grandes cantidades de energía para su síntesis, transporte y aplicación).
Es decir, que como todos sabemos, la agricultura convencional es muy productiva en condiciones de energía barata para producir insumos como los fertilizantes y los pesticidas, y para dar las incontables pasadas de tractor para aplicar toda esa porquería.
La producción mundial de petróleo (azul marino y celeste en la gráfica), no ha hecho más que descender desde 2005, según el informe de 2010 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE)
Pero si has oído hablar del pico del petróleo, es probable que conozcas estas dos gráficas, donde vemos que la producción de petróleo llegó a su máximo en 2005, y desde entonces no ha hecho más que bajar (y no lo digo yo, sino la Agencia Internacional de la Energía), y en el que los precios del petróleo siguen una tendencia claramente al alza (con altibajos, como en el que estamos ahora).
Evolución del precio del petróleo (el bache de 2008 es debido a la crisis económica)
Así que ahora yo te pregunto, avezado lector: cuando el litro de diesel empiece a subir en serio (1,781€/l en Italia en 2012), ¿qué tipo de agricultura crees que va a ser más rentable? ¿La que produce un 20% más, o la que consume un 53% menos?
El propio Maeder responde esa pregunta en su artículo: » We conclude that organically manured, legume-based crop rotations utilizing organic fertilizers from the farm itself are a realistic alternative to conventional farming systems» O en román paladino: «Concluimos que las rotaciones de cultivo basadas en leguminosas, con estiércol ecológico, utilizando fertilizantes orgánicos de la propia granja (como los bioles de Jairo Restrepo o mi querida Mavi Arroyo), son una alternativa realista a los sistemas de agricultura convencional«
Pero claro, cuando se dicen estas cosas, siempre sale el listo que dice que si el peak oil es una engañifa, que si los precios del petróleo no hacen más que bajar, que si todo eso da igual porque la producción sigue siendo un 20% menor…
Y pueden tener razón, así que entonces saco este otro artículo, aparecido en la revista Nature en abril de 2016: «Biodiversity management of organic farming enhances agricultural sustainability«, de Liu et al.
En él, una serie de investigadores chinos decidieron comprobar si podían obtener mejores cosechas a través del manejo de la biodiversidad de sus tierras, tanto para controlar las plagas, como para aumentar la fertilidad del suelo y aumentar su productividad (que es básicamente de lo que hablo en este blog).
El método de trabajo de la granja era un ejemplo vivo de permacultura; durante ocho años, dieron a las vacas la paja del cereal que cultivaban, alimentaban lombrices con el estiércol de esas vacas (después de digerirlo para obtener biogas), y fertilizaban el campo con el vermicompost resultante. Controlaban las malas hierbas con acolchados, y también con gansos y gallinas en semilibertad, y las plagas con enemigos naturales y trampas de luz alimentadas con energía solar. No usaron en ningún momento fertilizantes o pesticidas químicos, transgénicos o cualquier otro sistema de estos «imprescindibles» según la agricultura convencional.
Muy eco-friendly, sin duda, pero ¿sirve para algo todo esto?
Pues bien, tras ese tiempo, la Granja Ecológica Hongyi (HOF, en inglés), pasó de generar unos ingresos netos de 24,423$ anuales, a unos alucinantes 258,827$. Más de diez veces más que cuando seguían los dictados de la agroindustria.
De hecho, todos los indicadores mejoraron en la alegre granja Hongyi con respecto a las parcelas de control donde se seguía con la agricultura convencional: disminución del número de insectos plaga, aumento del carbono del suelo (que ya no estaba en la atmósfera), aumento de la biodiversidad, aumento de la productividad, aumento de la cantidad de nitrógeno en el suelo, aumento del número de puestos de trabajo generados en la actividad agraria…
Ellos mismos explican en el artículo que las diferencias de productividad entre cultivos convencionales y ecológicos que aparecen en el artículo de Maeder no ocurren siempre y en todo lugar (han pasado 14 años de aquel artículo y se ha mejorado mucho en este campo), sino que se pueden evitar con buenas prácticas agrícolas (trabajos del suelo, selección de semillas locales, regulación biológica de plagas…). Y que gracias a estas buenas prácticas, la productividad puede igualar e incluso superar la de la agricultura convencional.
Como siempre, también se puede argumentar que este es un caso concreto (por muy bien diseñado y documentado que esté), así que tenemos que buscar una revisión de muchos trabajos para poder opinar (buscar los artículos que dicen lo que tú quieres es una táctica – conocida como «cherry picking»- vista como «de sucia a muy sucia» en los círculos científicos).
Y los amables chicos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), resulta que ya habían hecho ese trabajo por mí. De hecho, hace ya años que llevan informando de que la única manera viable de alimentar al mundo será la agricultura ecológica y de proximidad, pero por referirnos a un texto concreto que trate concretamente sobre la productividad, podemos mirar el informe de la FAO, que tiene por inquietante título ««Wake up Before It Is Too Late,» Make agriculture truly sustainable now for food security in a changing climate« («Despierta antes de que sea demasiado tarde», Hacer la agricultura verdaderamente sostenible ahora, para la seguridad alimentaria en un clima cambiante).
En este texto (la FAO tiene mogollón de textos- también en castellano- sobre los múltiples beneficios de la agricultura ecológica, que son sistemáticamente ignorados por casi todos los gobiernos mundiales), dicen lo siguiente acerca de la agricultura ecológica, tras estudiar más de cincuenta estudios sobre beneficios y productividad agrícola (commentary IX: «a critical assessment of farm profitability»): «en la mayoría de los casos, los sistemas en ecológico son más rentables que los no ecológicos. Los mayores precios de mercado y mayores primas, los menores costes de producción, o una combinación de ambos, resultan generalmente en mayores beneficios relativos en países desarrollados. La misma conclusión puede ser extraída en países en desarrollo, aunque allí son las mayores productividades, junto con las mayores primas, las causas de sus relativamente mayores beneficios.»
También habla largo y tendido sobre la menor contaminación del agua, el aire y la tierra, la mayor fertilidad del suelo, las menores incidencias de plagas, las mayores tasas de biodiversidad, la mayor equidad social, etc etc, pero para aquellos que no quieran ver más allá de la punta de su nariz, el hecho de dejar claro que los beneficios son mayores, ya debería ser más que suficiente.
Y podríamos seguir y seguir poniendo artículos (como los veinte años de exitosas pruebas en el Instituto Rodale), pero esta entrada ya me está quedando muy larga y el nene me está pidiendo la cena.
Así que otra vez, cuando te vuelvan a dar el coñazo con que la agricultura ecológica es sólo para jipis pijos con pasta y pájaros en la cabeza, ya puedes dejarlos K.O. con un buen repertorio de evidencias científicas.
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Hola Luis, todo lo que comentas es respecto a la agricultura.
1. Pero referente al monte, al bosque, cuando por ejemplo se tiene que controlar una plaga que afecte al piñon, o a las trufas, o a las castañas, en un bosque de muchas hectáreas. ¿Que harías para controlar esas plagas sin utilizar agrovenenos? Si fueras legislador, ¿Qué propondrías?
2.Y respecto a la recogida de estos frutos: trufas, piñon, castañas, setas, que la gente de ciudad arrasa los campos los fines de semana. ¿Tu que medidas tomarías?.
Muchas gracias.
Hola, Hilde, gracias por comentar.
Con respecto a tu pregunta, la respuesta, como casi siempre en agricultura ecológica, es «depende».
Si un monte de utilidad pública tiene uso forestal y se aprovecha para recoger frutos del bosque o madera o lo que sea, yo no haría nada de nada. Así de claro. Si ese monte pretende ser un ecosistema y aportar madera, frutos, caza, biodiversidad, solaz y sosiego, etc., es normal que haya elementos no humanos que se aprovechen también de todo eso. Se llama «ecosistema», y como tal, debe dejarse evolucionar. Otra cosa es que sea un bosque muy joven o algo así y requiera instalación de cajas nido, plantación de sotobosque, o algún otro método para aumentar la biodiversidad, pero aún así, son acciones sencillas y puntuales dirigidas a un sector concreto del ecosistema.
Otra cosa es que estemos hablando de un cultivo forestal, ya sea para obtener fruto o madera. Entonces es importante recordar que NO ES UN BOSQUE, sino un cultivo como cualquier otro, y tendrá los problemas de simplificación ecológica de cualquier cultivo. Por eso, las medidas de Regulación Biológica de Plagas siguen siendo efectivas y son más necesarias que nunca, por lo que colgar cajas nido o aumentar la biodiversidad en general, sigue funcionando perfectamente.
En definitiva: aumentar la biodiversidad disminuye el riesgo de plagas, y así se ha demostrado y ha funcionado a lo largo y ancho de todo el mundo.
– En cuanto a los saqueadores del monte (que no siempre son gente de ciudad, aunque el producto del expolio se venda en las ciudades), se arregla con regulación y vigilancia. Aquí en La Rioja se están haciendo cotos de setas. Si quieres coger setas, debes abonar una tasa al ayuntamiento, igual que si vas a pescar o a cazar, y se te permite coger un número X de kilos, y no más. Incluso algunos pueblos sólo permiten recoger setas a sus vecinos, para evitar expolios.
Es un método que da beneficios al pueblo y mantiene el monte, ya que los cupos de recogida no son infinitos, y creo que es una muy buena solución para evitar muchos de estos casos.
El pedir certificados de origen a las tiendas y restaurantes que venden o sirven productos de monte, también es una muy buena solución, ya que evita que los expoliadores sin licencia puedan vender su producto. Y si no hay venta, no hay interés en saquear.
Espero haberte ayudado.
Abrazos
Hola Luis. Me ha encantado tu post. Yo ya intuía que la agricultura ecológica sería más productiva que la agricultura que nos está matando con sus pesticidas. Pero me lo has confirmado de una manera científica y amena y de forma arrolladora. Quien después de leer tu post siga diciendo que la agricultura ecológica no es rentable es que tiene una fábrica de pesticidas de los más dañinos para el medio ambiente y para el ser humano. Voy a leer la primera parte de tu post: a ver si sigue la publicación y así me informo más del tema. Por cierto me ha gustado mucho el comentario y la respuesta anterior a Hilde: me ha encantado. En el pueblo de Soria donde tengo una casa con terreno se están planteando que sólo la gente del pueblo coja las setas; pues es gente que sabe cómo hay que cortarlas y sólo recogen las comestibles. Los «domingueros» las arrancan y cogen todas, incluso venenosas, y las meten en bolsas de plástico. Muchas gracias El Verdecillo Verde por aparecer todas las semanas por mi correo con temas muy interesantes e instructivos. Saludos Luis.
Gracias a vosotros por estar ahí! 😉
Hay que tener cuidado con eso de dejar coger setas sólo a los del pueblo. Porque yo ya he oído comentarios como «pues que ellos paguen cuando vengan a la playa».
No me parece lo mismo en absoluto. Cuando uno va a la playa, no paga por ir a la playa. Pues lo mismo por ir al campo.
Ahora bien, si tú quieres mariscar o pescar o recolectar cualquier cosa en el mar, tienes que pagar tasas y permisos. Pues lo mismo con «el marisco de monte», que son las setas.
Hola Luis,
Me ha gustado mucho tu post. Pero hay algo que no entiendo.
Si la agricultura ecológica es mas rentable ¿porque los productos ecológicos son siempre bastante mas caro?.
Un saludo
Muchas Gracias
Hola, Carlos, gracias por tu interés.
Estoy preparando una entrada para responder a tu pregunta, pero ya te puedo decir que no es una respuesta simple, tipo «porque produce menos», que es a lo que estamos acostumbrados.
Entran en juego factores como las cadenas de distribución, la calidad, la mano de obra, el tamaño de las explotaciones, el beneficio de los productores, el coste de las certificaciones, etc.
Pero lo que sí te puedo decir es que no deberíamos utilizar el término «siempre» al hablar de agricultura (ni ecológica ni convencional), porque ni siempre son más caros, ni lo que hoy es de una forma, tiene que ser igual mañana.
Además, en la entrada que he escrito sobre la calidad de los productos ecológicos (http://wp.me/p75rfC-ms), ya se ve que lo que realmente estás pagando en la agricultura convencional, son globos hinchados de agua, y no estás pagando las terribles consecuencias ecológicas, sociales y climáticas de ese tipo de agricultura, así que ¿qué es realmente más caro? 😉
Abrazos
C O J O N U D O
se lo he mandado a un amigo que, atención al argumento, dice que si fuera mejor los agricultores ya la estarían usando. es una persona que confía en la justicia y la democracia…
Sí que parece un tipo brillante, sí. ¿Lo de que YA haya millones de hectáreas en ecológico y cada día aparezcan más, no le dice que a lo mejor sí que la están usando los agricultores?
He estado leyendo a Mullet (ya se qur no esta muy a favor de lo ecologico y que apuesta por los transgenicos) y con respeto al tema de que se ahorra energia, el afirma que see ahorra energia pero se utiliza más espacio, al final no equivaldria el mayor uso de espacio con un mayor uso de energia?
Una pregunta interesante y muy profunda, con una difícil respuesta.
Él afirma que se utiliza más espacio, debido a la menor productividad de las explotaciones en ecológico.
Sin embargo, en este post hemos visto cómo eso no tiene porqué ser así siempre ni mucho menos, así que tampoco tiene porqué serlo el hecho de que se necesite más espacio.
También es importante el hecho de la necesidad. Ahora mismo, el planeta produce alimentos para casi el doble de la población mundial, pero estos alimentos no llegan a todos. No por falta de alimentos, sino por un sistema económico injusto, que impide el adecuado acceso a la alimentación (y al agua potable, a la educación…)
Con un sistema más igualitario, en el que el acceso a la comida estuviera asegurado, amén de una reducción del consumo de carne (que requiere más espacio y energía), junto con métodos de venta no agresivos que eviten el despilfarro de comida, esa supuesta menor productividad (y con ella, la mayor necesidad de espacio), se vería compensada e incluso eliminada.
Pero eso es un tema que poco tiene que ver con el sistema de producción, ya sea ecológico o convencional.
Abrazos.
Hola Luis:
Antes que nada espero estés muy bien, para poder emplear la Agricultura Ecológica en un entorno local, tienes que ser una persona profesional para poder llevarlo a cabo? me refiero a que si tu eres una persona que quiere marcar la diferencia en tu localidad y tener buenas practicas en tu negocio con el fin de apoyar a nuestro medio ambiente, sin tener los conocimientos de una carrera, mas que una buena capacitación, cursos, libros, blogs etc ( ser amateur). podría ser un negocio rentable?
Saludos
Hola Jeanlui, gracias por tu interés.
Me sorprende un poco tu pregunta ¿a cuántos agricultores conoces que tengan carrera universitaria? Alguno hay, pero diría que son un porcentaje bastante bajo.
Para empezar, en España hay más de dos millones de hectáreas de cultivo en ecológico, con un crecimiento sostenido de más del 8% anual (http://www.lavanguardia.com/natural/20171116/432922649829/espana-lider-ue-hectareas-agricultura-ecologica.html), y muuuuuy pocas de ellas son de personas con una carrera universitaria, así que está claro que no es necesario un título en la pared para que sea rentable (de hecho, hoy en día, un título en la pared no vale casi para nada).
Además, si tuvieras problemas de falta de conocimientos, para eso están los técnicos, y si no sabes por dónde empezar, te recomiendo que te dirijas a los sindicatos agrarios de tu entorno, que estarán encantados de ayudarte.
Espero que te sirva para decidirte.
Abrazos.
Hola Luis acabo de descubrir algunos de sus escritos muy interesantes son panameño agricultor orgánico con granja verificada y autor del libro La mano de Dios en la Hierta.
Dueño de la empresa de servicios de asesoria,jardinería orgánica La mano de Dios en la Huerta.
Le felicito por su contribución en datos cientificos y le ánimo a continuar escribiendo para otros.
Estoi orando a Dios por ti Dios te bendiga